La gracia es, sencillamente, un favor inmerecido. En la salvaciÛn, la gracia es la bondad por la que Dios concede a la gente favores inmerecidos. Quienes han pecado sÛlo merecen el juicio y el castigo. No merecen el perdÛn de su desobediencia a Dios. Pero Dios mostrÛ su amor enviando a Cristo a morir en lugar de ellos. Por amor Dios enviÛ a su Hijo a satisfacer la pena por los pecados de ellos, libr·ndolos del control del mal, consider·ndolos como si nunca hubieran pecado. °Eso es gracia!